El testigo hostil

¿Qué hacer frente a un testigo hostil (testigo contrario a nuestros intereses)?

Podemos enfrentarnos a dos posibilidades:

1.- Sabemos con anterioridad al juicio, el testigo que aportará la otra parte.
2.- No sabíamos que ese testigo iba a ser llevado a juicio,
como en el caso que expondré.

En ambos casos, nuestra misión será intentar desacreditar al testigo ante el juez para invalidar su declaración. Es decir, que el juez perciba que ese testigo no es una persona merecedora de confianza. ¿Cómo lograr esto? Empecemos por la posibilidad uno (sabemos con anterioridad al juicio el testigo al cual nos enfrentamos):

1.- Deberemos indagar lo máximo posible sobre dicho testigo. Quizá de entre toda esa información que hemos reunido, logremos sacar algo para desacreditarlo ante el juez. Imaginemos que averiguamos que esa persona tiene antecedentes penales, o que en una ocasión fue condenado por falso testimonio, por ejemplo, podría constituir una ayuda sacarlo a relucir en el juicio para ayudar a minar la imagen y credibilidad del testigo.

2.- Perfectamente puede ocurrir que no encontremos ningún dato que nos ayude a desacreditar al testigo o que encontremos poca cosa. ¿Qué podemos hacer entonces? Esperaremos nuestro turno de interrogar al testigo, y sólo y sólo si creemos que podemos lograr algo positivo, intentaremos poner de manifiesto que el testigo podría no estar tan seguro de su versión. ¿Cómo?

  • Intentando acreditar una limitación sensorial por edad, problemas de audición, o visuales.
  • Dificultades ambientales para poder percibir lo que dice haber visto u oído (ejemplo: era de noche, no había prácticamente iluminación etc).
  • Intentar hacer uso del lapso de tiempo que ha pasado desde la comisión de los hechos hasta el día del juicio.
  • Tratar de servirnos de posibles problemas de entendimiento del testigo, provocados por el idioma, control del tiempo etc.
  • Hacer uso de la llamada “psicología del testimonio”. Hacer ver que la memoria del testigo no es infalible, que pueden existir fallos involuntarios de memoria, es decir, que el testigo puede recordar cosas, o incluso a personas, que en realidad no eran reales. (Ejemplo: asistí a un juicio en el que el testigo estaba seguro de que fue A quien arrojó a una persona a las vías del tren, y luego quedó acreditado que no fue A, pese a la seguridad con la que afirmó el testigo.

3.- Si vemos que no existe forma de atacar a un testigo hostil, no deberemos nunca arriesgarnos, no forcemos el interrogatorio ya que fácilmente puede volverse en nuestra contra. Digamos simplemente “No hay preguntas, Señoría”.

Si por el contrario, la asistencia de un testigo nos pilla por sorpresa, ¿qué deberemos hacer? Tendremos que interrogar minuciosamente a la otra parte (preguntando muchos detalles) y luego interrogaremos al testigo muy meticulosamente, realizando preguntas muy similares, con el fin de sacar a relucir posibles contradicciones entre las versiones. Pondré un ejemplo:

En un juicio como acusación por un delito de coacciones, la otra parte aportó un testigo falso. El testigo en cambio, afirmó haber estado presente durante todo el día de los hechos. Tras interrogar cuidadosamente a ambas partes para posteriormente buscar contradicciones, el testigo, que lógicamente iba preparado, cometió un error en un pequeño detalle. El acusado, en su declaración, alegó que aquel día trabajaron tanto que no tuvieron ni siquiera un minuto para parar a comer nada. No obstante, el testigo, quién lógicamente no puede escuchar la declaración del acusado, al realizarle la misma pregunta , contestó que tuvieron muy poco rato para comer por lo que fueron al supermercado a comprarse unos bocatas y unas bebidas. He ahí la contradicción que buscábamos. Señoría, no hay más preguntas.

ACE.

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2 comentarios sobre “El testigo hostil

  1. He dado con tu blog de casualidad, siempre es interesante encontrar a gente que está empezando, que tiene ganas y que no abandona, siempre me gusta aportar un poco de ánimo en este sentido.

    Voy a seguir tus posts, lo que publicas es interesante, pese a no estar de acuerdo por ejemplo, con tu concepción del derecho animal, no te rindas que la profesión es compleja y no siempre da feedback.

    Saludos!

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    1. Gracias por dedicar un rato de tu tiempo a escribir aquí. Espero verte por aquí más a menudo, a pesar de que mi poca experiencia no siempre te pueda aportar algo. Ya me dirás, en algún momento, en que difieres respecto a lo del derecho animal. Un saludo!

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