¿Cómo practicar un CONTRAINTERROGATORIO?

“Para entender que una respuesta es errónea no hace falta tener una inteligencia excepcional, pero para entender que lo erróneo es la pregunta, se necesita tener una mente creativa”
A. JAY

En el post de hoy, explicaré cómo deberemos practicar un contrainterrogatorio o cross-examination a un testigo. En primer lugar, comenzaré por aclarar unas nociones básicas que debemos conocer:

1.- Un testigo llevado a juicio es interrogado, en primer lugar, por la parte que ha decidido llevarlo. Este interrogatorio es llamado interrogatorio directo. Lo que ocurre normalmente, es que la parte que aporta a este testigo, ya lo ha preparado anteriormente, para que éste sepa que ha de responder. En todo caso, la parte que haya aportado el testigo, lo lleva precisamente, porque sabe que su testimonio le beneficiará.

2.- Así pues, el contrainterrogatorio es aquella técnica que realiza la parte contraria, después que el testigo haya sido objeto de un interrogatorio directo. Es la oportunidad que tiene la otra parte de demostrar que el testigo no es tan fiable como lo aparenta. Es la mejor oportunidad que se tiene para desmontar la prueba testifical presentada por la parte adversa. Elegir practicar un contrainterrogatorio es muy arriesgado, pues puede constituir un total éxito o un rotundo fracaso. A continuación lo veremos.

¿Cuándo deberemos efectuar un contrainterrogatorio?

Sólo deberemos efectuar un contrainterrogatorio cuando tengamos un objetivo claro y preciso que desde un punto de vista probatorio resulte relevante y sobre todo, sólo cuando creamos, por lo que hemos visto en el interrogatorio directo, o por alguna información externa que tengamos del testigo,  que tenemos posibilidades de lograrlo con éxito. Si en el interrogatorio directo, no hemos visto que existen elementos que puedan favorecernos, deberemos renunciar a practicar nuestro contrainterrogatorio. Recordemos que nuestro objetivo, es el de poner en duda la declaración del testigo, o si, conseguimos un contrainterrogatorio brillante, lograr invalidar su declaración.

A continuación pondré algunas reglas esenciales para interrogar. Están sacadas de la obra “El arte de la duda”, mi libro predilecto, del juez italiano Gianrico Carofiglio. Ahí van:

1.- No proceda a efectuar un contrainterrogatorio, si no existen perspectivas de obtener un resultado útil, esto es, si no hay nada que ganar en términos probatorios.

2.- El contrainterrogatorio procede si se puede obtener alguno de estos resultados: limitar los efectos negativos del interrogatorio directo; invalidar el testimonio atacando la fiabilidad del testigo; anular el resultado del interrogatorio directo, y la fiabilidad del relato.

3.- Interrogue con un objetivo claro y preciso.

5.- Interrogue sobre la base de un buen conocimiento de la situación: del sujeto a interrogar, de la impresión que ha causado en los jueces etc.

6.- Interrogue con cortesía. Sólo es lícito destruir la imagen del interrogado si ha mentido, pero no se si trata de testigos falsos involuntarios.

7.- No haga preguntas arriesgadas, esto es, preguntas que podrían llevar a una respuesta gravemente perjudicial para los intereses del interrogador

8.- No formule nunca preguntas de importancia crucial cuya respuesta no conozca o no pueda prever por pura lógica

9.- Cese de interrogar en el momento en que haya obtenido el objetivo que perseguía.

¿Qué ocurre si no sabemos parar a tiempo? A continuación pondré un ejemplo también sacado de la obra de Carofiglio: Estamos ante un testigo que presenció la pelea entre el acusado, que estaba imputado por haber mordido a la víctima y haberle arrancado un trozo de la oreja. Ya se había practicado el interrogatorio directo, y ahora le tocaba al defensor practicar el contrainterrogatorio para poner en duda su fiabilidad.

Abogado: Así pues, ¿afirma usted que mi cliente le arrancó la oreja al ofendido?
Testigo: Sí.
Abogado: ¿A qué distancia de la pelea se encontraba usted?
Testigo: A unos 20 metros, o puede que algo más.
Abogado: ¿Qué hora era, más o menos?
Testigo: Las 9 de la noche
Abogado: Y ustedes estaban fuera, en el aparcamiento del supermercado, ¿es exacto?
Testigo: Sí, exacto.
Abogado: ¿El aparcamiento estaba bien iluminado?
Testigo: No mucho
Abogado: ¿Podemos decir que sucedió todo medio a oscuras?
Testigo: Pues sí, algo así, vamos, que no había mucha luz.
Abogado: En tal caso, permítame usted recapitular: los hechos ocurrieron a las 9 de la noche, en un aparcamiento mal iluminado, y usted se encontraba a más de 20 metros del lugar preciso donde se estaba desarrollando la pelea. ¿Es exacto?
Testigo: Exacto.

Pues bien, en este momento, el interrogador debió haber parado, pues ya había conseguido un buen resultado: había logrado poner en duda que, el testigo, dadas las malas circunstancias, hubiese podido ver como el acusado le arrancaba la oreja al perjudicado. No obstante, este interrogador cometió el error de seguir, y echó así a perder todo el resultado.

Abogado: ¿Y pretende usted hacernos creer que en esas condiciones le fue posible ver cómo mi cliente le arrancaba a su adversario un pedacito de la oreja?
Testigo: Pero es que yo no le vi arrancárselo…
Abogado: Entonces, ¿cómo sostiene usted que…?
Testigo:… yo lo que vi fue cómo luego lo escupía.

Y por último añado una regla que aprendí en los juicios a los que asistí el pasado año:

10.- La última pregunta que realicemos al interrogar, siempre ha de ser la más brillante, o la que en mejor lugar deje a nuestro cliente.
Pondré un ejemplo de un juicio al que a nuestro cliente se le imputaba por una tentativa de homicidio:

Durante las intervenciones de la acusación, se habían tomado mucha molestia en alegar continuamente, que el acusado tenía ya antecedentes penales, con el fin de demostrar lo ” mala persona que era”. Pues bien, la defensa, al interrogar a su cliente, terminó su interrogatorio de esta manera:

Abogado: “Señor X, continuamente a lo largo del juicio hemos estado escuchando repetidas veces, por parte de la acusación, que ya se sabe que clase de persona es usted, por tener antecedentes penales. ¿Puede confirmar usted, si esos antecedentes que tan cruel y desalmado lo hacen, son por robar un carburador de una moto?
Cliente: Así es.
Abogado: Señoría no hay más preguntas”.

ACE.

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2 comentarios sobre “¿Cómo practicar un CONTRAINTERROGATORIO?

  1. Interesante. Supongo que, normalmente, el contra-interrogatorio se hará de forma improvisada, dependiendo del interrogatorio que previamente haya hecho la otra parte, por lo que habrá que ser muy hábil para bordarlo, sin haberlo preparado previamente, ¿no?

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