La elección de los miembros del tribunal del Jurado.

Como todos sabemos, en nuestro país existe la institución del Tribunal del Jurado. Esta institución, que se basa en la participación de los ciudadanos en la Administración de Justicia, se encarga de enjuiciar ciertos tipos de delito, a saber: delitos contra las personas, delitos cometidos por los funcionarios públicos en ejercicio de sus cargos, delitos contra el honor y delitos contra la libertad y seguridad.

No entraré a debatir si esta institución debería, o no, a mi juicio, estar vigente en España, o por el contrario, debería suprimirse. Sé que hay opiniones de toda índole. Así pues, este post versará únicamente sobre cómo seleccionar a este Jurado, ilustrándolo con un caso real al que asistí, como ejemplo. Evidentemente, todo dependerá de si somos la defensa o la acusación particular en el procedimiento.

Antes de empezar, daré algunos datos que debemos conocer:

1.- El Jurado siempre estará compuesto por 9 titulares y 2 suplentes escogidos de entre un grupo de personas al azar.

2.- Estos 11 miembros del Jurado deberán ser obligatoriamente legos en derecho. Es decir, no deberán tener conocimientos de Derecho.

3.-Para la elección de los miembros del Jurado, se valorará la calidad y cualidad de las personas.

4.- La defensa podrá excluir a 4 miembros y la acusación a otros 4.

Pues bien, todas las personas que hayan sido llamadas para participar en la selección del Jurado pasarán, una por una, a ser interrogadas por la defensa y la acusación, para ver si finalmente son, o no, escogidas para formar parte del tribunal. Será necesario que comparezcan, como mínimo 20 personas, puesto que varias pueden ser excluidas para no formar parte del jurado.

Así pues, sabiendo que nosotros, ya seamos acusación o defensa, podremos excluir sólo a 4 miembros, deberemos desde el principio tener clara cuál es nuestra estrategia, y tener cuidado de no excluir a demasiados miembros muy rápido, pues si más tarde, realmente llega una persona que nos perjudica gravemente, a nuestro juicio, ya no tendremos más opciones de recusarlo, porque ya habremos gastado nuestras 4 posibilidades de hacerlo.

Es importante saber que no deberemos seleccionar a personas que a nuestro juicio sean “incultas”, “tontas”, o fácilmente influenciables por su escasez de conocimientos, a las que erróneamente creemos que podremos convencer más fácilmente, de que nuestro cliente es inocente o el acusado culpable. Cometemos el error de pensar que escogiendo a este tipo de miembros, nos será más fácil persuadiarlos. No obstante, igual que les convenceremos nosotros, les convencerá de la misma forma la otra parte. Así pues, deberemos hacer justo lo contrario siempre: intentar seleccionar a las personas que, a nuestro juicio, sean más inteligentes y más cultas, e incluso más abiertas de mente, para que puedan verdaderamente entender el asunto que se está tratando y puedan ponerse de nuestro lado si logramos una explicación lo suficientemente inteligente y lógica, para convencerlos de nuestra posición, y también para no dejarse convencer a las primeras de cambio por la otra parte. Por eso, precisamos de gente instruida, inteligente, y a ser posible, tolerante.

Así pues, presentaré un caso de asesinato, uno consumado y el otro en grado de tentativa. La persona imputada, era acusada de haber matado a un hombre e intentado matar a la pareja de la víctima con una escopeta de caza, pues era cazador. Se le acusaba de haber llamado por la parte trasera de la casa de la víctima, una noche, y nada más abrir la puerta la víctima, el acusado le pegó un tiro en la cabeza y, al oírlo la pareja, que seguía dentro de la casa, gritó, y fue cuando el acusado se percató de que había una testigo, por lo que quiso eliminarla también a ella, no logrando llevar a cabo su propósito. La segunda víctima no murió, pero si acabó, como resultado del disparo, con una parte de la cara deformada. El acusado negó ser el autor de los hechos, y alegó además, que era consumidor habitual de cocaína.

Fueron interrogadas 17 personas para decidir si formaban, o no, parte del jurado.
Interroga primero el Fiscal (acusación pública), la acusación particular, y finalmente, la defensa del acusado. Las preguntas siempre se harán según los intereses de cada parte. Me explico: en este caso por ejemplo, a la defensa del acusado, lógicamente le interesaban personas que no se mostrasen influenciadas por los medios de comunicación, al tratarse de un tema mediático y muy delicado. Le interesaba gente que pudiese comprender que, las personas cuando actúan influenciadas por las drogas, pueden cometer actos de los que posteriormente se arrepienten etc. En cambio, a la acusación, le interesaban, evidentemente, personas muy distintas. La acusación particular preguntó a las personas si leían, si iban al cine, o incluso, si les gustaba la caza, o qué opinaban de algunos temas de actualidad.

A continuación expongo algunos ejemplos, de las notas que tomé sobre cada uno, pues exponer los 17 sería interminable.

1.- María: Responde que es envasadora de cítricos y ama de casa. Nunca lee ni va al cine porque no le interesa. No le gusta la caza. No ha leído nada respecto de este caso; ni en Internet, ni en periódicos.

2.- Carlos: Dice que le da miedo estar ahí, que tiene miedo de que haya represalias contra él. Opina que el acusado es un loco, que está mal de la cabeza. Dice que las drogas están muy mal, y que deberían estar prohibidas.

3.- Irene: Trabaja en un comedor de colegio. Dice que le encanta leer y le encanta ir al cine. Siempre lleva un libro encima. También dice que “todos cometemos errores porque somos humanos”.

4.- Fernando: Dice que las drogas deberían legalizarse, que algunas veces si que ha habido noches que por haber bebido o fumado, al día siguiente no recordaba gran cosa. Alega que sufrió un accidente, y que desde entonces, sufre dolores muy fuertes de cabeza. Que no sabe cuando le vienen, que le ocurre de repente.

5.- Pedro: Es recolector de naranjas. No tiene estudios. Opina que el asesino de las niñas de  Alcásser no debería de haber salido nunca de la cárcel, que merece cadena perpetua. Opina que las drogas te hacen hacer “cosas malas”.

6.- Andrea: Es ama de casa. Dice que no confía en la justicia, ya que el año pasado le robaron naranjas de uno de sus campos y la justicia no hizo más que poner a los responsables una pequeña multa. A la pregunta de qué castigo cree que deberían haberle impuesto a los responsables, se lo piensa, y responde “Creo que la cárcel, sí…la cárcel”.

7.- César: Responde que tiene 71 años y que no está nervioso por estar ahí, que cree que es una misión importante y hay que hacerlo lo mejor que se pueda. Que siempre ha tenido cierto interés por las leyes. Le encanta leer.

8.- Diana: Es ama de casa y dice que no le gustaría que sus hijos se metiesen en problemas de droga por que todos esos son unos “chalaos”, que deberían multarlos a todos. No lee ni va al cine porque no tiene tiempo.

9.- Alberto: Es informático. Le gustaría participar en esta experiencia porque sabe que es un deber que todo ciudadano puede tener. Es cazador. Responde con todo lujo de detalles a las preguntas de actualidad.

¿Adivináis cuáles de estas personas fueron escogidas y cuáles excluidas? ¿Y de las excluidas, si lo hizo la defensa o la acusación?

Pues bien, la nº3 constituye probablemente la elección ideal, tanto para la defensa como para la acusación. Al igual que el nº7 y el nº9. Por otro lado, la nº1 fue recusada por la acusación particular y por el fiscal, al no manifestar ningún interés por la actualidad, ni lectura, ni cine etc. Podía haber sido una buena elección por parte de la defensa puesto que dijo que desconocía totalmente el caso que se iba a enjuiciar, pero basta como he dicho antes, que una parte recuse para que sea directamente excluido. El nº2 fue directamente recusado por considerarlo “impedido psíquicamente”; estaba muy alterado, continuamente haciendo gestos extraños y repitiendo que “ese es un maldito loco“. El nº4, a pesar de haber podido ser una buena elección, fue finalmente recusado por su enfermedad, por si pudiese impedirle acudir a alguna sesión del juicio. Evidentemente, el nº6 es una muestra de la clase de testigo que la defensa recusaría ipso facto. Una persona que muestra ser una total desconocedora de la proporcionalidad de la pena. La nº8 fue recusada por la defensa por mostrarse extremista con la postura de los consumidores de drogas. En cuanto al nº5, a pesar de que alegó que un asesino nunca debería haber salido de la cárcel, no fue recusado por la defensa, como podríamos pensar, por que al menos en algo le beneficiaba que opinase que la gente, cuando consume drogas, hace cosas de las que luego se arrepiente.

ACE.

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5 comentarios sobre “La elección de los miembros del tribunal del Jurado.

    1. Buenas tardes Ana. Feliz Navidad y feliz año en primer lugar. Soy José Luis Domínguez Pereira, un compañero tuyo, abogado en ejercicio y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Me gustan mucho tus artículos, ya que son muy correctos y concretos, y analizan muy sagazmente problemas y figuras jurídicas de gran interés. Por cierto, muy guapa en tu foto.

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